Los envases retornables son utilizados principalmente para reducir la cantidad de residuos que generamos y promover un modelo de consumo más sostenible. Al ser reutilizados múltiples veces, estos envases ayudan a: Conservar recursos naturales: Se reduce la necesidad de producir nuevos envases, lo que implica un menor consumo de energía y materias primas. Disminuir la contaminación: Se generan menos residuos y se evita que los envases terminen en vertederos o contaminen el medio ambiente. Reducir las emisiones de gases de efecto invernadero: La producción de envases vírgenes libera gases que contribuyen al cambio climático. Al reutilizar los envases, se reduce esta huella de carbono. Fomentar la economía : Se crea un ciclo de vida más largo para los productos, donde los recursos se reutilizan en lugar de desecharse. Ejemplos de uso común de envases retornables: Botellas de vidrio para bebidas: Cerveza, refrescos, agua. Cajas de plástico para alimentos: Frutas, verduras, láct...